Problemas que puedo acompañar
Muchas veces lo que se ve —ansiedad, insomnio, bloqueo, hábitos o miedo— es solo la parte visible. Si llevas tiempo sosteniendo demasiado, aquí puedes ver por dónde empezar.
No trabajamos solo el síntoma
La ansiedad, el insomnio, el bloqueo, el hábito o el miedo pueden ser la parte visible de algo más profundo.
Como las hojas de una raíz que necesita atención.
Como un globo que no puede despegar porque carga peso que no ha sido soltado.
Como contenedores emocionales que quedaron sobrepasados por la vida, las circunstancias, la familia o el trabajo.
No trabajamos para tapar el síntoma. Trabajamos para comprender y soltar lo que lo sostiene.
Ansiedad y mente acelerada
La mente no se detiene. Anticipas, repasas, te exiges y, aunque quieras descansar, sigues en alerta. Por fuera sigues cumpliendo. Por dentro, el cuerpo ya está cansado.
Sueño liviano
Llegas a la noche cansado, pero tu cuerpo no se apaga. Despiertas con pensamientos, presión o la sensación de no haber descansado de verdad.
Sensación de estar atrapado/a
Sigues funcionando, pero algo se siente pesado, confuso o sin dirección. Como si estuvieras cumpliendo con todo, menos contigo.
Hábitos difíciles
Hay conductas que repites aunque sabes que no te hacen bien. No siempre es falta de voluntad. A veces la conducta es la forma que encontró el sistema para aliviarse, escapar o sostenerse.
Baja anímica sostenida
Funcionas, pero con poca energía. Las cosas cuestan más, la esperanza se vuelve frágil y el futuro puede sentirse lejano.
Patrones que se repiten
Cambian las circunstancias, pero vuelve la misma historia. Relaciones, decisiones, exigencias o malestares que se repiten, aunque ya los hayas identificado.
Inseguridad tras una crisis
Después de una enfermedad, una pérdida, un quiebre laboral o personal, algo cambió. Quizá dudas de tu fuerza, de tu lugar o de tu capacidad de salir adelante.
Miedo que limita
Hay situaciones, pensamientos o sensaciones que evitas porque te desbordan. El miedo empieza a decidir por ti y tu vida se achica.
¿No sabes por dónde empezar?
A veces varios de estos puntos se mezclan. No necesitas tener el diagnóstico exacto ni saber exactamente qué te pasa. Conversemos y vemos si este acompañamiento tiene sentido para ti.
Conversemos para ver por dónde empezar